miércoles, octubre 31, 2007

duna

Abrimos el reloj, y empezamos a dar vuelta (en sentido contrario) quisimos borrar días, deshacer males y construir olvidos en espiral. Caminamos de espaldas, contando hasta sesenta, sesenta veces y luego veinticuatro... y así los días caían debajo de nosotros... no los miramos, (no fuéramos a convertirnos en estatuas). Cerramos los ojos para no hipnotizarnos con las aspas del molino, luchando contra el aire...

No mires - me dijiste - pero era tarde. Debajo de mí me deshacía en arena.

domingo, octubre 21, 2007

petición

si alguna vez te miro como mirar a un árbol
si mi olvido
no me deja saber dónde es que vi tu rostro

haz un esfuerzo
recuérdame quién fuiste

si entre lágrimas dejas caer fotografías
y dices: aquí estoy yo y aquí estás tú conmigo
y sigo sin saber de qué me hablas

no me pierdas la fe
revíveme en relatos

y si en el fondo sabes
que no hay pasado, ni memoria, ni imagen verdadera
ten compasión
e invéntame una historia

sábado, octubre 20, 2007

Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida (en el lado oscuro...)

Tal vez, señor poeta, pueda usted escribir esta y todas las noches versos tristes, cada noche más tristes... dichosos los que escriben, porque de ellos será el reino de las ideas...

declaro la guerra en contra de mi peor enemigo: la realidad

dice dostoievski "el infierno es el dolor de no poder amar... Dentro del ser infinito, fuera del tiempo y del espacio, una única vez le es dada la naturaleza espiritual, al aparecer sobre la tierra, la posibilidad de decirse a sí mismo: existo y amo" pero el amor es un don... Dios da el don de la caridad (el amor) y si algunos nacen sin este don, están condenados de antemano... perdiendo el tiempo en oraciones y obras buenas, en misas y en arrepentimientos, en culpas, en remordimientos, en confesiones... pero para qué traer al mundo a un niño desahuciado y para qué pedirle a la madre que lo alimente??? qué pecado amerita semejante infierno??

dichosos los que viven,
dichosos los que aman,
dichosos los que no purgan condenas.

el infierno son los otros (J. P. Sartre)