una hora y media de sueño
con un examen en cuarenta y cinco minutos dormí tal vez el doble o poco más del tiempo que tardaré en escuchar el empiecen su examen... y es que estoy desvelada sólo por el placer de sentir que tengo razón suficiente para desvelarme y no sentirme cansada, ni triste...
tengo desde primero de primaria o antes quizá una obsesión con los exámenes... me gustan pero (mmmh... rephrase, muy ana barbara) me ponen nerviosa... y muy ansiosa... tal vez ahí resida el secreto de mi miedo al rechazo... cuando estaba chica (creo que en cuarto) me di cuenta de que hacía la tarea porque me daba pena no hacerla...
a ver qué tal se portan Altamira y los leones en mi memoria... ojalá que la sueca no aparezca en escena...

