sábado, enero 12, 2008

En la calma nocturna de tu cuarto
yace tu cuerpo
con las pupilas dilatadas miras
a un hombre que está en otra parte,
se abren tus labios y de su voz
que talvez ronca o talvez besa
salen palabras para ti

te traigo un pecho vacío
y una mano
te traigo un pétalo final
y una promesa

(suenas a ti) y luego cambia el viento

cuando él toque a tu puerta
escuchará ecos suyos
en boca del vacío
y mirará (en lo que queda de luz)
tu llanto contenido
en besos de aire
dirá -sin que lo escuches-
dirá -lleno de pena-
¿por cuántos tiempos más te contarás historias?
¿no duele un corazón lleno
solo de oscuridad?
tú, sumergida en tu idilio,
lo ignorarás, tal vez adrede o tal vez sin querer,
talvez también, te quedes con la noche

veinticinco

dieciocho días después de los veinticinco... un cuarto de siglo y no me acostumbro a dejar de decir que tengo 24, suena mejor, más balanceado... y qué importa la edad??? pero luego me acuerdo de cuando decía en el 2000 voy a tener 18... y ya es el 2008, año bisiesto, de olimpiadas en china... cuántas olimpiadas me han tocado ya??? y a esta edad de qué lado del mundo me dibujaba..?

dicen que necesito moverme más... bailar, gritar, aventarme al piso.. pero no se me da... y he descubierto una aparente adicción al enojo... y al sueño... (doctor... recéteme un sueño).

qué espero para este año?? que no me coma el miedo y que no me abrace de alguien cuando pase la soledad con disfraz de mucho tiempo... que no me detenga, que no me pierda y que no me caiga... espero decidir entre raíces o alas...