on the edge
se me está cayendo a pedazos la piel de los dedos, y cada paso que no doy encuentro menos sentido si pienso que antes sí los daba.
tal vez una despedida no me vendría tan mal, obviamente esto es algo que nadie podría entender, (todo como siempre en más de un sentido)
cuando estamos en la orilla no nos queda de otra que dar el paso, pero lo retrasamos con preguntas ilógicas y a veces, nos da por volver atrás, pero en la vida, no se puede volver atrás más que con la memoria, y entonces a ésta le da por anclarse y busca nombres antiguos que masticar y como vaca los pasea por sus estómagos hasta que la caída se hace inminente.
no me culpen si sus ojos pierden para mí el sentido, es sólo el efecto de estar en la orilla. Tal vez llegue mi día y una miriam me lance al sonido de un grito, y tal vez después se disculpe por haberme enseñado a volar.
pero antes de partir estoy volviendo atrás... ¿rubén, cynthia, esaú, zaira...? empieza la primera digestión... los veré dentro de poco.




