martes, noviembre 07, 2006

deshojando la margarita



me lo quedo... no me lo quedo... cuando uno no tiene de otra más que deshacerse casi literalmente hoja por hoja de todo lo que le queda, uno mira que casi nada de lo que tiene números vale, a excepción de las boletas, con sus lindas fotos y sus miradas que no sabemos cuántas cosas dirían si hablaran.. las cuentas, los pagos, las deudas, las ganancias, las horas trabajadas, los salarios, los impuestos, se van a la bolsa negra...

se quedan las fotos, las cartas, los periódicos, los poemas, los dibujos, y se van a la caja que algún día seguirá a sus dueños...

lo curioso es que ocupan mucho más espacio las cosas de la bolsa negra que las de la caja, porque pasamos más tiempo preocupandonos por ganar dinero para pagar cuentas y salarios e impuestos y acabamos perdiendo tanto tiempo y espacio y acumulando tanto y tanto polvo entre las hojas que al final uno queda cansado de ver tantos números que no dicen nada

pero las fotos sí hablan y las cartas y los telegramas y los dibujos... lamentablemente los exámenes se van, y muchas otras palabras también se van... y no podemos vivir guardando en la memoria todo lo que nos dice algo de quiénes somos.. por eso tarde o temprano hace falta emprender el vuelo con una margarita en el pico y otra entre las alas... quién sabe cuando aterricemos cuántos pétalos estén en su sitio y cuántos hayan decidido abandonarnos en pleno vuelo.