sábado, septiembre 30, 2006

Arrogante

Cuando a uno le dirigen palabras como ésta, aunque no lo sea, se vuelve un poco, tal vez esto me lleve –one step closer towards becoming... what I always wanted somewhere in my mind- hoy es sábado de el padrino III, y Mary Poppins y tal vez una más...
Buena suerte o falta de ojo comercial? Una amiga (de la amiga de la amiga) de mi hermana que llegue y se lo lleve todo... y luego sólo quedaría un poco. Cuando llegué a Guadalajara conocí las hormigas rojas, las grandotas; conocí lo que se siente perderse y conocí las escuelas de niñas... pero por si las extrañaba conocí una parte de los niños que no quería realmente conocer.... (more and more creepy) cuando entré al reforma(torio) le dije a mi hermana que la escuela tenía rejas para las filas y ella me creyó, era muy dada a inventar historias –dicho de un modo elegante, o simplemente decir mentiras- como que una amiga se enchinaba tanto el pelo que se le acabó haciendo chino, o que existía una religión en la que no besaban la cruz después de persignarse... cuando entré a esa escuela mi maestra Isabel –de pelo largo y mirada dulce, pelo con olor dulce y mirada larga- se enfermó por mucho tiempo, ya no me acuerdo cuánto, uno de los días en que faltó fue la madre Ema y resultó que yo estaba en el top 4, junto con Daphne y Paloma y creo que Lucía, no me acuerdo. ... fui a buscar a Julieta a primero de primaria –con María Elena la de los tamales- y me acordé que ella hizo primero de kinder, 3ero de kinder y tercero de kinder... hubo quien pensó que había reprobado pero era muy difícil de explicar... tenía ella una maestra muy simpática, y Miss Rosy me quería mucho porque era la única que cantaba “P. S. I love you” cuando entré a cuarto de primaria tenía a la maestra Cristi, que le había dado clases a María Luisa... y ella nos ponía a cantar la canción del conejo saltarín, y creo que también ella nos ponía a cantar la de la vaca “caminando por el bosque una vaca me encontré” ¿o era una araña? Era cruel cuando decían el nombre de las gorditas... cuando entré a cuarto quería un mesa-banco de los que tenían tapa para que debajo pusieras tus cuadernos, tu lonche o lo que fuera... la maestra preguntó que quien quería cambiarse a ese lugar y yo levanté la mano, ella pensó que Lucero y yo queríamos estar juntas para platicar pero la realidad es que yo no conocía a Lucero, sólo hasta después. Ceci se fue al norte, para bien mío y del ego de mi papá cuando me vio en el cuadro de honor... llegué un lunes a clases y la maestra me esperaba para que dirigiera los honores... podría seguir, pero ya es mucho por hoy... sólo me queda recordar cuando anticipé lo que pasará cuando nos encontremos Lucía, Noemí, Margarita, las gemelas y yo, vamos a llorar y a jugar dieciocho... y voy a dejar a Lucía que se coma sus uvas porque ahora sabré que no causan sino que previenen el cáncer...