jueves, marzo 02, 2006

en el silencio de los solos

Cuando no hay más que decirnos...

cuando no hubo nada que decirnos es que estábamos perdidos y solos desde siempre. Pero las soledades se engañan y quieren pensarse acompañadas, -probablemente la causa principal de numerosos casos de esquizofrenia- Nos vimos solos y nos acompañamos, nos hablamos, nos contamos las palabras una a una, las verdades una a una, y soltamos nuestros ojos en contadas ocasiones.

Dimos pasos en falso y en miradas nos deseábamos estar enamorados (por supuesto, nunca del otro, en estos casos el amor todo lo descompone), y de pronto esos deseos se realizaron.... desde entonces nos dimos cuenta de que siempre habíamos estado nada más buscando sobrellevar nuestro aislamiento.

El recuento arroja datos claros: ya no nos necesitamos mientras ya no estemos solos.

Cuando no nabía nada que decir, decíamos todo... ahora, que tanto nos atraganta y nos llora, que tanto nos llena, que tanto nos embriaga, callamos.